viernes, 24 de septiembre de 2010

La salud pública en el Perú


La salud es un derecho del cual todo ciudadano debe ser partícipe y es principalmente, mediante los servicios de salud pública, que se debe reconocer ese derecho a la persona, identificar sus necesidades y satisfacerlas.

Sin embargo, la salud pública en el Perú se ha considerado como deficiente, la falta de una innovación en este campo ha distorsionado la percepción que tenían muchas de las personas atendidas por ese servicio de salud, éstos le encontraban mas defectos y para solucionarlo le echaban parte de la culpa al Gobierno, que no sentaba bases adecuadas para un buen servicio y una adecuada atención de salud hacia la persona.
Las quejas con respecto al sistema de salud son cada vez mayores; ya sea por el maltrato o conducta despectiva por parte de alguna enfermera o doctor o quizás por incumplimiento de los horarios de citas (cosa que sucede repetitivamente), aunque éstos no son muy radicales, se dan con mayor grado.
Algo que es aun más preocupante es la falta de acceso a servicios preventivos y recuperativos de salud (algunos de estos casos requiere de una hospitalización en ciudades intensivos), así como casos de negligencia médica (en los cuales muchos sufren efectos indeseados por parte de medicamentos inadecuados, operaciones incorrectas, etc). Si esto se dará o no por falta de profesionalismo de doctores y enfermeras, por el uso inadecuado o simplemente por no usar implementos quirúrgicos o que no están a la altura tecnológica de países desarrollados, eso ya es un supuesto secundario.

Surge la pregunta: ¿Por qué las condiciones en el Perú en salud pública no son parecidas a las de otros países? El Perú tiene la suficiente economía para hacerlo, para mejorar y evolucionar en este campo, de allí en adelante depende del gobierno.

Ciertamente, la salud pública es uno de los aspectos a mejorar y adquiere aun mayor urgencia y relevancia puesto que se trata no solo del factor del trato a la persona, sino de infraestructura, tecnología, y en general, calidad de servicio. Esta mejora en la calidad de servicio llevara a una mejora en la calidad de vida.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Candidatos?


Estamos a poco tiempo de las esperadas elecciones, ¿esperadas? Para los candidatos será, ya que estamos en un presente en el que, lamentablemente, muchos son indiferentes al hecho, muchos de nosotros. ¿Nosotros? La juventud, la juventud acostumbrada a tener siempre lo mismo, a no vivir el cambio, es el turno de la generación actual que participe y que viva de los eventos mencionados.

Surgen varios temas preocupantes, entonces. Primero, ¿por quién votar? En teoría, todos prometen, se menciona todos, porque también el que suscribe promete, ¿se cumple?, problema número uno. Segundo, fantasías, a todos se les permite soñar, pero, soñar es un problema, es irreal, si bien hay una interpretación psíquica, ese no es el tema. Se trata de tener los pies en el suelo, literalmente, encontrar al candidato con las propuestas más reales, posibles, acogedoras. Un tercer punto a considerar es, ¿existe candidato malo? Es muy importante tener este hecho en cuenta, no hay persona que quiera liderar un distrito, ciudad o región para hundirlo, eso es cierto, nadie tiene malas intenciones, afortunadamente, ya casi ninguno es capaz de cometer errores del pasado, probablemente por la alta competencia, que hace que se intente lo mejor cada vez.

¿Están todos en capacidad de gobernar?

El último tema en cuestión es probablemente el más importante, como se dijo, muchos quieren gobernar para hacer bien a su sociedad, pero también se entra a "robar" tema tabú, tema natural de conversación, donde cuando se habla del político, se relaciona automáticamente con el robo, entonces, es el turno de esta generación para cambiar esa mentalidad, ¿se podrá? Como se dice, todos tienen un precio, ¿nosotros también? Es época en la que las convicciones personales estén por encima de todo, época de la información también, donde más tenemos que saber, lo mejor tenemos que saber, entonces, todo se pone a prueba. A todos nos llegará el momento.